Agricultores, ganaderos, cooperativas, transformadores, comercializadores, operadores de mataderos, distribuidores, transportistas, sindicatos… Gracias al trabajo de todos los eslabones de la cadena, la agroindustria de la comunidad ha sido un alimento básico para la economía aragonesa desde que comenzó la crisis. Según los datos del Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón, el sector ha generado 1.200 puestos de trabajo desde que comenzó la crisis, es decir, una media de 300 al año.
Ha demostrado su valentía a la hora de afrontar los malos momentos y, lejos de amedrentarse, mira al futuro con optimismo: durante el 2011, la consejería registró 547 expedientes de nuevos proyectos de industrialización agroalimentaria con el objetivo de aumentar el valor añadido de los productos agrícolas, que suponen una inversión total de más de 564 millones de euros y una ayuda subvencionable superior a los 110 millones.
Según un informe publicado por la revista de Ibercaja Economía Aragonesa y elaborado por la Asociación de Industrias de Agroalimentación de Aragón (AIAA), el origen de este volumen inversor hay que buscarlo fundamentalmente en «el tirón del consumo durante el anterior periodo de bonanza y en la necesidad de la agroindustria de modernizar y ampliar sus instalaciones como consecuencia de la normativa europea en materia de trazabilidad y seguridad alimentaria, así como en la entrada de capital procedente de otros sectores excedentarios de la economía».
Este dinamismo se ha visto alentado también por el éxito de los alimentos aragoneses en tierras lejanas. Durante los últimos años, la exportación ha sido uno de los pilares sobre los que se ha asentado la evolución y el crecimiento de la agroindustria de la comunidad. Así, mientras en el año 2000 las ventas al exterior del sector ascendían a 360 millones de euros (el 16% de su facturación), 10 años más tarde exportó por valor de 607 millones de euros (el 24% de sus ventas), según los datos de la AIAA a partir de la información facilitada por el Consejo de Cámaras de Comercio de la comunidad.
Fuente: El Periódico de Aragón.